Una hembra de elefante marino y su cría permanecen desde hace dos semanas en la playa frente al Unzué.
Durante la mañana, la madre y la cría se desplazaron del sector norte al sector sur de la playa. La madre llevó a la cría al agua y ambas nadaron entre las escolleras, a entre 15 y 20 metros de la orilla, durante unos 20 minutos antes de regresar.

La Fundación Fauna Argentina estableció un perímetro de protección de 220 metros de largo por 50 metros de ancho que abarca toda la playa frente al Unzué. La medida busca evitar interferencias durante la lactancia, el descanso y el aprendizaje de la cría.
Según algunas versiones, la cría se llama Saturnino; para otras, se llama Alfredito.

