Una investigación a cargo del fiscal Mariano Moyano identificó a una asociación ilícita integrada por presos que realizaban llamadas extorsivas desde la Unidad Penal N° 1 de Olmos, la Unidad Penal N° 44 y la Unidad Penal N° 15 de Batán.
La investigación comenzó tras un intento de “cuento del tío” a comienzos de julio y una entradera en Parque Luro.
Desde la Unidad Penal N° 1 de Olmos se hacían al menos 50 llamadas diarias: los presos se hacían pasar por policías o empleados bancarios para pedir dinero u obtener datos de viviendas. También se difundieron audios de llamadas realizadas desde cárceles para pedir dinero mediante relatos de accidentes y fianzas. Informes de empresas de telefonía registraron 5058 llamadas de internos del Penal de Olmos entre el 4 de junio y el 8 de julio, y 5283 entre el 4 de agosto y el 8 de octubre, a abonados de distintas zonas del país.
Con el aval de la Justicia de Garantías, personal de la DDI allanó celdas en las tres unidades penales, aprehendió a otras dos personas y secuestró celulares, troqueles de chip y anotaciones. En los allanamientos identificaron a Hugo “El Gitano” Miguel y Joel Aguirre. Miguel quedó imputado como jefe de la asociación ilícita, entre otros delitos.
Según algunas versiones, la DDI detuvo en los allanamientos a Franco Miguel, Jonathan Villalba y Alejandro Rosales; para otras, los detenidos fueron Miguel Franco Isaías, Alejandro Demetrio y Jonathan Villalba.
