El fiscal Mariano Moyano dirigió una investigación sobre estafas telefónicas realizadas desde las cárceles de Batán y Olmos, con víctimas en Mar del Plata y otros puntos del país. El fiscal identificó a los acusados de realizarlas y coordinar robos.
La causa comenzó tras un intento de estafa ocurrido el 8 de julio en Mar del Plata. Se vinculó con una entradera del 14 de julio en Artigas al 700. Incluye más de 5.000 llamadas realizadas desde julio. Según la investigación, Hugo Franco Miguel hacía al menos 50 llamadas diarias desde Olmos y se presentaba como el «subcomisario Gutiérrez».

El 22 de octubre, la Dirección Departamental de Investigaciones de Mar del Plata, con apoyo de la DDI de La Plata, realizó allanamientos por orden de Moyano. En los operativos, la Dirección Departamental de Investigaciones de Mar del Plata, con apoyo de la DDI de La Plata, secuestró teléfonos celulares y dos troqueles de chips de Claro. Moyano imputó a Alejandro Demetrio Rosales, Jonathan Villalba, Miguel Franco Isaías y Hugo Miguel por asociación ilícita, estafa, tentativa de estafa y robo agravado.
Según algunas versiones, los allanamientos alcanzaron ambas unidades de Batán y Olmos; para otras, se allanaron tres unidades penitenciarias: la N° 1 de Olmos y las N° 44 y 15 de Batán. También hay versiones distintas sobre la cantidad de detenidos: algunas indican que se confirmaron dos detenciones, mientras otras señalan que los operativos dejaron tres presos detenidos.
Moyano pidió a las autoridades bonaerenses que prohíban el uso de celulares en las cárceles de la provincia de Buenos Aires.



