Las acciones de Rockhopper acumularon un retroceso del 32 % en el último mes.

La contracción bursátil se produjo luego de que la compañía ratificara la continuidad del proyecto offshore Sea Lion en las Islas Malvinas; la petrolera confirmó el cronograma para iniciar las perforaciones a principios de 2027 y comenzar la extracción de crudo en el primer trimestre de 2028, y la primera etapa contempla 11 pozos con el buque Aoka Mizu para alcanzar los 55 000 barriles diarios.

Rockhopper difundió un comunicado emitido por su socia operadora Navitas, que señaló que está tomando medidas para sustituir a dos contratistas que han incumplido el acuerdo y que seguirá actuando para realizar los ajustes necesarios; la compañía británica admitió que el incremento de las advertencias legales y el contexto político generaron mayor atención mediática, trasladando incertidumbre a la cotización del yacimiento en los mercados; Rockhopper posee el 35 % de Sea Lion y Navitas Petroleum el 65 %.

En cuanto a las medidas del Gobierno argentino,

El Gobierno argentino reforzó las sanciones comerciales e impulsó un proyecto de ley para endurecer el régimen normativo de 2011; bajo la instrucción del presidente Javier Milei, inició esta semana un arbitraje bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar respecto a Sea Lion.

La jueza federal de Río Grande, Mariel Borruto, hizo lugar a una medida cautelar presentada por ex combatientes de Malvinas para ordenar la suspensión de las actividades de exploración a Rockhopper y Navitas.