Ciudades de Francia registraron una jornada de protestas.

Manifestantes levantaron barricadas, incendiaron contenedores y bloquearon vías de circulación, mientras la policía utilizó gases lacrimógenos. Las protestas interrumpieron el transporte público y dificultaron la circulación. Comercios del centro de las ciudades cerraron sus puertas.

Una escena de disturbios en una calle, con varios agentes de policía en uniforme de protección y equipo de batalla enfrentando a una persona que está en el suelo. El suelo está mojado y hay objetos esparcidos. En el fondo se ven personas observando la situación, algunas con cámaras.
Foto: REUTERS/Dylan Martinez

Las autoridades reportaron decenas de detenciones por presuntos delitos de atentado contra la autoridad y vandalismo. El Ministerio del Interior desplegó al menos 70.000 policías en el país, y el Gobierno movilizó a efectivos de Sentinelle.

Según algunas versiones, los efectivos de Sentinelle fueron desplegados para vigilar puntos estratégicos; para otras, su tarea era vigilar edificios e instalaciones estatales.